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Cada vez que la veía me imaginaba entablando una conversación con ella. No se si ella sentía lo mismo, pero yo estaba casi seguro. Parecía que entre nosotros teníamos buena química. Mayza era mi profesora la única mujer, era muy atenta y cordial. En una ocasión sentí algo aventada. Era ya el clausura del ciclo y del año. Cuando me la encontré, saliendo de la Uni. -¿Cómo esta profesora?-le dije. -Buen y tu. ¿Que tal? -Pues, con ganas de comer. -Ve a tu casa entonces-me dijo sonriendo-Vas, comes y llegas para tus clases. -Lo que pasa es que no tengo la llave de mi casa, y todos llegan tarde. -Estas solo. -Si. Ella me miró y luego de estar pensando me miró sonriendo y me dijo: Por que no vienes conmigo que te invito a mi casa. Yo me sonroje y no pude disimular mi entusiasmo. “Tranquilo” me dijo, notando mi entusiasmo. -Lo siento, no quiero molestarla. -No es molestia. Nos dirigimos a su auto. Luego partimos, no demoramos mucho por que ella vivía muy cerca. Aunque su casa estaba algo escondida en un vecindario. Finalmente, cuando entramos se puso unas pantuflas, y se quitó esa casaca de cuero. Se veía tan hermosa y muy sexy con esa blusa celeste y falda melón. Mientras comimos tenía pensado en intentar algo con ella, estaba muy listo y me veía muy bien a mi parecer. Tenía un condón en caso de emergencia. -Que tal los estudios.... como vas? -Bueno, los estudios... -Te va mal..? -No. Pero creo que estoy algo cansado de estudiar tanto que me aburre hablar de ellos. -Disculpa. -No tiene porque. -Puedo darte masaje si deseas. El cansancio se acumula en el cuello. -No lo sabía. Me encantaría. Luego de lavar los platos, descansamos en el sofá. Era muy amplio y cómodo. Su sala era muy grande. -Me disculpas un momento voy a cambiarme.-dijo. -No se preocupe. -Háblame de tu, Cesar. No estamos en la Universidad. -Ok. Mayza.-contesté sonriendo. Luego de que se fuera por el pasillo decidí seguirla. Llegué a verla por su espejo se quitó su blusa y solo un pequeño sostén color blanco que palidecía más su color la cubría. Era el cuerpo más delicioso que había visto. Si de espaldas era hermosa, de perfil la vi preciosa. Crecía la lujuria dentro de mí. De pronto el aire entro por la ventana, cuando decidió quitárselo. Luego cogió una bata mas larga y se la colocó con unos movimientos muy sensuales, que me produjeron un gemido, ella volvió hacia la puerta. Afortunadamente no me encontró por que regresé al sofá a esperarla. -Disculpa la demora. -No se preocupe. Mayza me miró algo enojada. Luego se me acercó y me dijo que faltaba el postre. Yo me levante y me le acerqué. -Espero que me agrade-le dije. -Creo que te agradará. He notado como me miras en las clases.... -No la entiendo... -Tutéame Cesar, o quieres que te no te invite de mi manjar? -Disculpe. Disculpa. Se aproximó hacia mi y puso sus manos en sus pechos desatándose la bata dejando ver sus pechos desnudos con algunos lunares esparcidos por su piel. -Esta es la única manera de que me tutees. -Es un muy buen método-le dije. -Ahora si quieres verme verdad. -Desde antes, Mayza, mucho antes. -Eso tuteame. -Deseo mucho hacerla mia mi mujer Mayza-le dije agarrandola. -Métemela o te desapruebo. Hazme tu mujer, cesar. Nos metimos a su cama donde rápidamente la voltee, y cogiendola por el culo le metí la pinga hasta que comenzó a gritar como una zorra. -Me gustas mucho, querido alumno. -Usted a mí, maestra. -Ámame!!, Fuerte!! Nos revolcamos como fieras en celo. Sin dejar de besarnos y acariciarnos. No imaginé que ella sentía esas cosas que nos mueven el libido. -Siiiiiiii!!.Más rápido, Cesar. -Usted ordena. Estuvimos amándonos por dos horas sin descansar. -Eres mi primer alumno al que me llevo a la cama. -Se equivoca, No me llevo, por que yo quise que pasara. -Oh! Lo siento cariño. Discúlpame. -Me gustas tanto que no me importa seguir con esto... -Será interesante. Si es que te provoca?. Me quedé mirándola fijamente y note sinceridad en ella. Me facinas le dije. -Tú a mi muchísimo. -Te parece si nos damos un baño. -Travieso, vamos. Ya pasaron dos semanas después de ese día, Mayza y yo seguimos viéndonos a escondidas. Pero cuando estábamos a solas, nos comportábamos como cualquier otra pareja de enamorados. Salíamos a pasear, a comer,... al cine, aunque no veíamos la película completa. En clases cuando no nos veían nos cogíamos de las manos. Pero ella sentía que se estaban dando cuenta de lo nuestro por que parecía tener favoritismo conmigo en clases. Afortunadamente ella pudo fingir muy bien. Un día quedamos de vernos en su casa. Fui ahí por la noche. Había dicho que me quedaría con un amigo para estudiar. En fín, esta noche sería perfecta para los dos. Ella y yo solos. Me recibió muy sensual. Estaba preciosa. -Estas Preciosa mi amor! -Tu te ves guapísimo, Ojala no te cansas de esto. -No digas tonterías. Toma esta es para ti.-le dije dándole una flor. Luego de cenar, fuimos al sofá para estar cómodos. Estuvimos escuchando música romántica. Yo la tenía abrazada contra mi pecho. Su cuerpo estaba arrecostado sobre el mío. Sus senos eran deliciosos y grandes. Comencé a besarle el cuello, y deslizarme poco a poco por sus hombros. Tal era nuestra excitación que no dejamos de sudar y lamernos uno al otro. Comencé a meterle la mano por sus nalgas y no sentí su trusa lo que me puso muy caliente. Ella me sintió igual y yo la empecé a desvestir poco a poco, de pies a cabeza. Sus pechos estaban inflándose. Me les acercaba mas y mas hasta tenerlos frente a mi. Ella sonreía picaramente. -Oh! Amor estoy loca por ti. -Y yo mas que tú. Pronto estuvimos desnudos, la recosté en la mesa. Me coloqué tras ella mientras se tendía boca abajo. Tomé mi posición y fui introdujendome en su cuerpo. Adquirí rapidez en mis movimientos de vaivén. -Siiiiiiii. Mmmm... -Ah. Mmmm... El tiempo se detuvo en esa acción. Los gemidos y quejas no se hicieron esperar. Le acariciaba el cabello de rato en rato como una gatita. Mayza se aferraba en el borde de la mesa y empezaba a ajustar sus nalgas una contra la otra. Me produjo dificultad pero pude manejarle y dejó de estar rígida. Pronto sentí que me venía. -Me vengo Mayza. -No importa mi amor. Sigue, no te detengas que por detrás es tu última vez. -Como quieras. Tal fue así que me vine en ella. -Siiii Mmm... Continúa, aha. Nos detuvimos y nos lanzamos a sofá. Donde la penetré por delante. Nuestros labios no se desprendían, nuestro ojos no se miraban, nuestros latidos retumbaban. -Ah Ah . -Siiiii Amor. Ven. Ah -Amor... -Ah Ah. Aun ella sigue dándome algunas clases en la Universidad y fuera. Levamos ya varios meses haciéndolo por el jardín de la Univ. Y otras en su casa. Para cualquier cambio de información o aventuras. Chicas mayores o profesoras escríbanme.Suerte y hasta la proxima.... Que la noche les sea propicia..!!!!!!!
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