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Si se
acuerdan de la primera parte de mi historia logré comerme la poronga de tres
machitos que jugaban al fútbol en el baldío de atrás de mi casa.
Me dejaron
recaliente y esa misma noche en mis pajas soñaba que me la enterraban bien en
el orto y me llenaban de leche.
Al día
siguiente llovió, así que para mi desgracia no aparecieron, pero me dieron
tiempo de armarme un plan, llevaría una lona vieja para tiraren el piso,
conectaría la manguera en el fondo pasándola por el cerco para poder lavarme y
sobre todo me llenaría bien el agujero de cremita humectante que llevaría en el
bolsillo.
A la
primera tarde de sol me dirigí al fondo y puse todo en funcionamiento. Debo
aclarar que todas las tardes las pasaba solo ya que mis padres trabajaban.
Me instalé
en mi lona como si tomara sol pero ya en el terreno baldío, y además vestía
solamente un pantaloncito ajustado sin ropa interior en cuyo bolsillo abultaba
el tarro de crema.
A eso de
las dos aparecieron los tres machos y en lugar de ponerse a jugar se dirigieron
directamente hacia atrás, donde yo me encontraba. Se rieron al encontrarme de
su lado del cerco y me preguntaron si los había extrañado, si había extrañado
sus vergas etc. Por única respuesta me saqué los pantaloncitos y me tiré boca
abajo abriendo las piernas.
Sorprendidos
dejaron de reír y se acercaron a manosearme el culo que debo aclarar que era y
es muy gordito y paradito. Mi machote preferido de poronga enorme enseguida me
tanteó el agujero y sintió la cremita así que deslizó su dedo hasta adentro haciéndome
gemir.
Se calentó
de tal manera que en un segundo estaba desnudo y al mango, poniéndome en cuatro
para dármela estilo perrito. Sentí como me apoyaba bien en el orto y acomodaba
la punta caliente entre mis cachetes para luego presionar hacia adentro. Por un
momento me dolió un poquito pero la sensación de penetración fue tan placentera
que me relajé y empujé hacia atrás para ensartarme bien hasta las bolas. Por
fin tenía la poronga deseada metida en el culo y haciéndome gemir de placer.
A las órdenes
de mi macho y para ahogar mis quejidos el de la verga torcida y larga se
arrodillo frente a mí y me la metió en la boca, así que me dediqué a chuparla
con avidez.
Mi culo
levantaba temperatura como un horno. La gran poronga entraba y salía como un
pistón produciéndome infinitas sensaciones que iban del dolor al placer
entremezcladas. El ritmo comenzó a acelerar de manera desbocada hasta que
chorros y chorros calientes me llenaron los intestinos y comenzaron a resbalar
por mi ojete dilatado.
Me quedé
muy quieto mientras el primer semental me la sacaba y el segundo dejaba su
lugar en la boca para ponérmela por atrás. Me encantó sentir cómo refregaba su
cabeza en el semen de su amigo para meterlo nuevamente en mi agujero.
La poronga
más cabezona en la boca y la más larga en el orto y yo en el paraíso.
Al cabo de
un rato otra explosión y otra vez la leche caliente que se escapaba del agujero
bajando por mis piernas. Nuevo cambio de macho, pero esta vez para mi sorpresa
con cambio de posición. El de la poronga cabezona me dio vuelta boca arriba y
subiendo mis piernas a sus hombros me la enterró hasta los pendejos haciéndome
ver las estrellas. A la nueva sensación se sumó el que se acostara cada vez más
sobre mi pecho hasta que su cara quedó sobre la mía.¡ Me cogía y se sonreía!
Esto me volvió totalmente loco, lo abrazaba, lo besaba, le acariciaba los
muslos duros y le empujaba las nalgas bien adentro... y entonces me hizo
acabar. Si, la poronga más chica me hizo explotar como un chancho llenándome la
panza de semen y aunque yo me relajé totalmente siguió bombeando un largo rato,
siempre sonriendo. Cuando acabó me besó largamente. Nunca me habían besado y su
lengua fue tan excitante como todas las pijas de sus amigos. Esa misma tarde
“repetimos” varias veces.
En agradecimiento me invitaron a jugar con ellos, y
yo que siempre me consideré horrible para los deportes resulté ser un aceptable
arquero. Por supuesto todos nuestros “entrenamientos” incluían polvos antes
durante y después de las prácticas así que llegué a ser muy bueno en todas
estas actividades
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